En busca de las ardeidas: nueva actividad del programa Zamora, aves y naturaleza.

“En busca de las ardeidas”: éste fue el título de la última actividad llevada a cabo dentro del programa ZAMORA, AVES Y NATURALEZA en el que participo como organizador y guía.

En esta ruta, celebrada el pasado 27 de enero y que supone la número 34 del programa, participó un entusiasta grupo de 24 personas.

El itinerario discurrió por las riberas del río Duero a su paso por la ciudad de Zamora, concretamente por los parques de Las Pallas y los Tres Árboles. Entre las especies observadas destacaron las pertenecientes a la famila de las ardeidas -principal objetivo de la jornada- como el martinete común, la garcilla bueyera, la garceta común y la garza real y otras aves acuáticas como el cormorán grande, la cigüeña blanca, el ánade azulón, la gallineta común y las gaviotas reidora y sombría. También se vieron algunas rapaces: un milano real y un busardo ratonero.

Llevamos ya casi dos años con estas rutas de observación de aves y a lo largo de este tiempo han pasado por ellas más de 600 personas. Me siento feliz y orgulloso de poder mostrar, tanto a los residentes como a los visitantes de nuestra ciudad, la maravillosa vida que bulle prácticamente a la puerta de nuestras casas.

La próxima ruta tendrá lugar el domingo 10 de febrero. Para realizar la inscripción basta con enviar un mensaje de whatsapp al 676046551.

ZAMORA, AVES Y NATURALEZA es un programa promovido po la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Zamora con la colaboración de “El Mirador del Lobo”.

Zegrí, príncipe de la estepa

 

zegri
Pareja de Zegris eupheme: el macho es el ejemplar de la parte superior

Una mañana del pasado mes de mayo descubrí en las afueras de Zamora una pequeña población de Zegrí (Zegris eupheme), una preciosa mariposa de la familia de los piéridos cada día más escasa y amenazada. El nombre de zegrí significa en árabe “fronterizo” y está tomado del de una importante familia noble del reino nazarí de Granada. Sin duda fue una agradable sorpresa toparme con estos bellos príncipes moros en medio de aquel baldío que recorrian de parte a parte con vuelo velocísimo e incansable.

img_4049
Hábitat del Zegrí en las afueras de Zamora

Durante el trabajo de campo para el Atlas de las Mariposas Diurnas de Zamora -proyectado por la Asociación Zamorana de Ciencias Naturales-NaturZamora- la habíamos buscado en diversos puntos de la provincia, sobre todo en terrenos agrícolas abandonados con presencia abundante de plantas crucíferas ,como la preciosa Yerba pastel (Isatis tinctoria) que es la más frecuente de las plantas nutricias de sus orugas,. Un tipo de hábitat cada vez más escaso. Poco a poco, a lo largo de más de cuatro años, habíamos ubicado y cartografiado sus poblaciones, siempre muy localizadas y reducidas. Incluso habíamos comprobado cómo algunos de estos pequeños núcleos desaparecían de un año para otro al roturarse o plantarse de pinos la parcela donde habían vivido durante tantas generaciones. Sin embargo, no se me había ocurrido buscarla allí, en aquel erial aparentemente anodino a poco más de un kilómetro de casa.

zegris eupheme 16
Distribución de Zegris eupheme en Zamora según el Atlas de las Mariposas Diurnas de Zamora de AZCN-NaturZamora

 

El Zegrí se distribuye por las estepas de Europa Oriental y Asia Occidental y Central, donde vive la subespecie nominal, mientras que la subespecie meridionalis habita en áreas montañosas del Magreb y de modo muy disperso en la Península Ibérica. Su distribución en Zamora se limita a las comarcas de Tierra de Campos, Tierra del Pan, Tierra de Toro y Tierra del Vino, donde se ha encontrado tan sólo en 16 cuadrículas UTM de 10×10 km (algo menos del 15% de la superficie provincial).

img_4803

Muchos de los terrenos donde vivía fueron urbanizados en las últimas décadas, como ocurrió en el entorno de la ciudad de Valladolid y muy probablemente también en el de Zamora, pero sobre todo el Zegrí es otra víctima más de la industrialización creciente y cada vez más peligrosa de las prácticas agrícolas, cuya tendencia general es no dejar ni el más mínimo resquicio para la vida silvestre en las áreas cultivadas. Del mismo modo que se hace patente en nuestros campos la sombra de la “primavera silenciosa”, por la dramática desaparación de las aves propias de los medios arvenses, podríamos hablar también del advenimiento de una “primavera monocroma”, una primavera sin colores, de la mano del exterminio masivo de las flores y de los insectos a ellas asociados.

Y no olvidemos que sin flores y sin insectos la vida humana tampoco será posible.

Duero salvaje

charquitos.JPG

Pocos kilómetros aguas abajo de la ciudad de Zamora, en la confluencia de su municipio con los de Pereruela y Almaraz comienza uno de nuestros espacios naturales mejor conservados: la Zona de Especial Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) “Cañones del Duero”.

ciconia nigra 2
Cigüeña negra (Ciconia nigra)

Cigüeña negra (Ciconia nigra), alimoche (Neophron percnopterus), águila perdicera (Aquila fasciata), águila real (Aquila chrysaetos), alondra ricotí (Chersophilus duponti), galápago europeo (Emys orbicularis),  galápago leproso (Mauremys leprosa) y centenares de especies más forman parte de su rica y valiosísima fauna.

emys orbicularis
Galápago europeo (Emys orbicularis)

Pero como viene siendo habitual en esta comunidad autónoma, la Red Natura 2000 supone apenas protección sobre el papel y no ha servido para evitar los graves efectos de las concentraciones parcelarias sobre la población de la amenazada alondra ricotí o las importantes molestias ocasionadas por actividades turísticas sin regular sobre las zonas de anidación de aves rupícolas especialmente sensibles, como el alimoche y el águila perdicera. Este tesoro del patrimonio natural zamorano necesita mayor atención, en forma de mayores dosis de respeto y de más medidas de conservación.

Alimoches (Neophron percnopterus)

Una tarde con los milanos reales

50182988_559481124464381_5444374022710099968_n.jpg

El pasado domingo 13 de enero, 25 personas participaron en la ruta número 33 del programa ZAMORA, AVES Y NATURALEZA. La actividad consistió en la visita a un dormidero de Milano real (Milvus milvus) ubicado en el término muncipal de Zamora, a pocos kilómetros de la ciudad. Los participantes tuvieron la oportunidad de observar en su medio a estas bellas y amenazadas aves rapaces y conocer diversos aspectos de su biología y sus problemas de conservación.

49949862_559481267797700_6126369057848426496_n.jpg

La próxima ruta del programa tendrá el lugar el día 27 en horario de tarde. La inscripción es gratuita y para realizarla basta con enviar un mensaje de whatsapp al 676046551. ZAMORA, AVES Y NATURALEZA es un programa promovido por la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Zamora con la colaboración de “El Mirador del Lobo”.

(Foto del grupo: José Luis Lorenzo).

Los que ya no están y los recién llegados (o regresados)

otis tarda
Avutarda común (Otis tarda)

La fauna del municipio de Zamora experimentó importantes cambios en cuanto a su composición a lo largo de los últimos 50 años. Por una parte, durante el último tercio del s. XX y lo que lleva transcurrido del XXI, varias especies de vertebrados desaparecieron del término de la ciudad, a menudo en el marco de procesos generalizados de rarefacción de dichas especies, ocasionados por la destrucción o grave modificación de su hábitat, competencia con especies alóctonas introducidas, caza excesiva o venenos, entre otros factores.

Entre estas especies que hoy consideramos ya desaparecidas de nuestro término municipal, se cuentan mamíferos carnívoros como el Lince ibérico (Lynx pardina) y, muy probablemente, el Gato montés (Felis sylvestris). Del lince, concretamente, las últimas citas en las dehesas ubicadas al oeste de la ciudad son de la década de 1970.

Otro grupo de especies que ha sufrido una verdadera sangría en el municipio de Zamora es el de las aves esteparias: la Avutarda (Otis tarda) y la Ganga (Pterocles alchata) desaparecieron entre las décadas de 1980 y 1990, mientras que el Sisón (Tetrax tetrax) y la Ortega (Pterocles orientalis) aguantaron con mínimos efectivos hasta hace muy pocos años. En estos casos, la urbanización de una parte muy importante de su hábitat (en el actual polígono industrial de “Los Llanos”) y la grave modificación por intensificación agrícola del resto, fueron los factores principales que condujeron a este lamentable destino.

También entre los habitantes del medio acuático hemos padecido destacadas pérdidas: peces autóctonos como la Boga del Duero (Pseudochondrostoma duriense) o la Anguila europea (Anguilla anguilla) así como el cangrejo de patas blancas (Austropotamobius pallipes) desaparecidos a causa de la introducción de especies exóticas, competidoras o depredadoras y el caso de la Anguila, por la construcción de grandes presas en el Duero, impidiendo su ascenso desde el Atlántico.

ciervo
Ciervo (Cervus elaphus)

Como contrapunto, en este mismo período se constató la colonización -o recolonización- del municipio por unas cuantas especies de vertebrados autóctonos que llegaron aquí por sus propios medios. Entre ellos podemos encontrar grandes mamíferos como el Jabalí (Sus scrofa), el Corzo (Capreolus capreolus) y el Ciervo (Cervus elaphus) que fueron apareciendo en las últimas décadas del siglo XX, tras largo tiempo ausentes del municipio. Un micromamífero, el Topillo campesino (Microtus arvalis), llegó aquí en la década de 1980.

Más nutrida es la nómina de nuevas aves que nos fueron llegando -en  muchos casos posiblemente haya que hablar de “regreso”- en este período: Somormujo lavanco (Podiceps cristatus), Cormorán grande (Phalacrocorax carbo), Garcilla bueyera (Bubulcus ibis), Avetorillo (Ixobrychus minutus), Garza imperial (Ardea purpurea), Elanio (Elanus caeruleus), Tórtola turca (Streptopelia decaocto), Pico menor (Dryobates minor), Golondrina dáurica (Cecropis daurica), Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) Pájaro moscón (Remiz pendulinus), Rabilargo ibérico (Cyanopica cooki) o Gorrión moruno (Passer hispaniolensis).

avetorillo
Avetorillo (Ixobrychus minutus)

Entre los factores conocidos de la expansión de estas especies de aves -muy variados- se pueden citar la protección de sus poblaciones (Cormorán grande), el calentamiento del clima (Curruca cabecinegra) o las transformaciones del hábitat (Pico menor).

Por último, encontramos una serie de especies alóctonas, que han llegado aquí de la mano del hombre y que, en general, suponen un problema gravísimo para nuestro medio natural, sobre todo por su papel de depredadores o competidores de especies nativas (autóctonas). Este sería el caso del Visón americano (Neovison vison), la Tortuga de Florida (Trachemys scripta), el Cangrejo de río americano (Procamburus clarkii), la Almeja asiática (Corbicula fluminea), la Mariposa del geranio (Cacyreus marshalli) y un gran número de peces introducidos, fundamentalmente, para la práctica de la pesca deportiva: Carpa (Cyprinus carpio), Pez rojo (Carassius auratus), Alburno (Alburnus alburnus), Perca sol (Lepomis gibbosus), Perca americana (Micropterus salmoides), Lucioperca (Sander lucioperca) y Lucio (Esox lucius).

micropterus salmoides las pallas 2014 (copia)
Perca americana (Micropterus salmoides)