Abantones después de la pitanza

Un individuo inmaduro y otro adulto de buitre leonado (Gyps fulvus) descansan con la tripa llena, tras haber compartido con varias decenas de miembros de su especie y otras aves carroñeras, el cadáver de un jabalí (Sus scrofa) atropellado al borde de la Sierra de la Culebra (Zamora).

La creencia de que los buitres son mensajeros del cielo que transportan las almas de los difuntos a cambio de beneficiarse de su carne, ha tenido un gran arraigo en diversas culturas: desde los antiguos celtíberos a los modernos tibetanos. ¿Creerán también los jabalíes que sus espíritus son conducidos por las aves a una suerte de paraíso porcino, repleto de trufas, castañas y reparadores baños de barro para toda la eternidad? Quién sabe.

2 comentarios en “Abantones después de la pitanza

  1. Maribel lorenzo

    Buena comparación, .,. En Irán, también comparten estás creencias ,En las torres del silencio, de Yad, los zoroastrianos dejaban los cadáveres hasta los años 90, osea, ayer, como quien dice, para que los buitres los comiesen, y llevasen su alma , luego los huesos se depositan en un gran orificio que hay en el centro de esas plazas que parecen cosos taurinos rodeados por las paredes de la torre circular

    Le gusta a 1 persona

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