Garcillas bueyeras

Desde hace más de 25 años, centenares de estas bonitas ardeidas se reúnen en una pequeña isla del río Duero a su paso por Zamora para pernoctar en compañía, tras haber pasado las horas de luz alimentándose en los campos, pastizales y vertederos próximos a la ciudad. Un magnífico espectáculo natural que se repite a diario a escasa distancia de nuestros hogares.

La garcilla bueyera (Bubulcus ibis) es un ave realmente singular. Por una parte, por su forma de alimentarse: mientras que las restantes especies de la familia de las garzas (garzas, garcetas, martinetes, avetorillos, etc) capturan sus presas -peces, anfibios, artrópodos, etc- principalmente en el agua, la bueyera prefiere buscar en el medio terrestre los insectos y pequeños vertebrados que forman la base de su dieta y se la ve muy frecuentemente acompañando al ganado (de ahí su nombre) o bien a mamíferos salvajes grandes y gregarios, como búfalos o elefantes en África, a los que libra y protege de garrapatas, moscas y tábanos.

Pero además, la garcilla bueyera (también llamada espulgabueyes) es la protagonista de la expansión natural más amplia y rápida conocida en un ave. Originaria de las regiones húmedas tropicales y subtropicales de África y Asia y del sur de la Península Ibérica, desde finales del siglo XIX y a lo largo del XX ha colonizado el continente americano casi al completo, desde Chile al Canadá, así como Australia y el sur de África, mientras que en Europa occidental su área de cría alcanza ya hasta Gran Bretaña e Italia.

En el marco de este sorprendente y exitoso proceso expansivo, estas ardeidas se establecieron en la Cuenca del Duero a comienzos de la década de 1990, apareciendo la primera colonia de cría en las proximidades de Zamora capital y formándose poco tiempo más tarde el dormidero mencionado que siguen usando en la actualidad.

Este dormidero suele superar los 500 ejemplares en sus momentos de máximo esplendor, durante los meses del otoño y el invierno, y a menudo atrae también a un pequeño número de ejemplares de otras aves, principalmente de sus parientes las garcetas comunes (Egretta garzeta) pero también de garceta grande (Ardea alba) e incluso hemos llegado a observar al por aquí raro morito (Plegadis falcinellus).

Puntos con reproducción comprobada de garcilla bueyera (Bubulcus ibis) en la provincia de Zamora

En nuestra provincia se reproduce de forma habitual en al menos en un punto de la misma. En otros puntos cría de modo más irregular o lo hizo en el pasado. Las colonias conocidas en Zamora se ubican en las riberas de los ríos Duero y Esla, construyendo sus nidos generalmente en el arbolado ribereño (sauces, chopos, fresnos) y en compañía de otras ardeidas de hábitos gregarios como martinete común (Nycticorax nycticorax), garceta común, garza real (Ardea cinerea) e incluso garcilla cangrejera (Ardeola ralloides).

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