Ruta nº 58 de “Zamora, Aves y Naturaleza”

La mañana del pasado sábado día 20 disfrutamos de un nuevo paseo de observación de fauna por las riberas del Duero, en su tramo urbano por Zamora capital. A lo largo de cuatro horas fueron entrando en escena, uno tras otro, toda una serie de actores principales de la apasionante película de acción que, jornada tras jornada, se desarrolla en el exuberante ecosistema ribereño, a muy poca distancia de nuestras viviendas.

Milanos negros (Milvus migrans)
Oropéndola (Oriolus oriolus)

Águilas calzadas, milanos negros, cernícalos vulgares, martinetes, avetorillos, garzas reales, cormoranes grandes, cigüeñas blancas, ánades azulones, gallinetas, abejarucos, oropéndolas, pájaros moscones, galápagos de Florida, galápagos leprosos y una larga lista de especies mantuvieron nuestra vista y oídos en permanente estado de alerta y nuestra mente saltando de emoción en emoción.

Garza real (Ardea cinerea). Félix Santamaría.
Martinete (Nycticorax nycticorax)
Ánades azulones (Anas platyrhynchos)

Las próximas rutas tendrán lugar los días 28 y 29 de este mes (sin plazas disponibles) y los días 12 y 26 de julio (aún hay plazas disponibles). Para más información e inscripciones, enviar un mensaje de whatsapp al 676046551 (José Alfredo). “Zamora, Aves y Naturaleza” es un programa de la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Zamora, desarrollado con la colaboración de Erithacus-Observación de la Naturaleza y de Zamora BioDiversa.

A mariposas por la Culebra

Ninfa de los arroyos (Limenitis reducta)

El domingo pasado visitamos la sierra de la Culebra, accediendo por su sector más suroriental, concretamente desde la villa de Tábara. Aunque esta sierra zamorana es famosa, sobre todo, por sus buenas poblaciones de lobo (Canis lupus) y sus excelentes condiciones para la observación de este emblemático carnívoro, la Culebra alberga muchos otros valores naturales, menos conocidos pero no menos interesantes. Entre ellos, su variada y nutrida comunidad de lepidópteros: y eran estos maravillosos insectos -una vez más- los que motivaban nuestra visita.

Ninfa de los arroyos (Limenitis reducta)

Y -para que lo vamos a ocultar- nuestro principal objetivo lo constituía esa verdadera niña de nuestros ojos que es la Ninfa de los arroyos (Limenitis reducta), bellísimo ninfálido que en esta época del año resulta frecuente en los bosques de ribera del entorno de la sierra y, en general, de todo el noroeste de la provincia. El objetivo se vio cumplido muy satisfactoriamente, con la observación de no menos de seis ejemplares de esta vibrante mariposa diurna.

Ninfa de los arroyos (Limenitis reducta)

No hicimos ascos, ciertamente, al resto de volanderas presentes en el paseo, una auténtica pléyade. Constántemente. llamaban nuestra atención las magníficas Pardo-rubias (Hipparchia semele) que en notable cantidad encontrábamos posadas a lo largo del camino, buscando la sombra con avidez.

Pardo-rubia (Hipparchia semele)

Igualmente, resultaba imposible no dedicar unos instantes a las sensacionales Pavo real (Aglais io) que libaban sales en las embarradas cunetas del sendero, mostrándonos su manto multicolor.

Pavo real (Aglais io)

Además, estuvimos un buen rato buscando a otra especialidad de los sotos del occidente zamorano que vuela, precisamente en esta temporada: entre las últimas semanas de la primavera y las primeras del verano. Me refiero a la Moradilla del Fresno (Laeosopis roboris), un pequeño y activo lićenido que pasa la mayor parte del tiempo posado, a bastante altura, en las copas del arbolado ribereño, particularmente de los fresnos (Fraxinus angustifolia y Fraxinus excelsior)), plantas nutricias de sus orugas. Este tampoco nos falló.

Moradilla del fresno (Laeosopis roboris)

Moradilla del fresno (Laeosopis roboris)

Pongo debajo la lista de mariposas observadas en el paseo, que sumó un total de 27 especies. Una bella jornada.

Dorada orla ancha (Ochlodes sylvanus)

Dorada línea larga Thymelicus sylvestris

Dorada orla ancha Ochlodes sylvanus

Ajedrezada menor Pyrgus malvoides

Blanca esbelta Leptidea sinapis

Amarilla Colias croceus

Limonera Gonepteryx rhamni

Blanca verdinerviada Pieris napi

Blanquita de la col Pieris rapae

Maculada Pararge aegeria

Medioluto ibérica Melanargia lachesis

Loba Maniola jurtina

Pardo-rubia Hipparchia semele

Rey mozo Brintesia circe

Pandora Argynnis pandora

Niobe Argynnis niobe

Laurel Brenthis daphne

Sofía Issoria lathonia

Ninfa de los arroyos Limenitis reducta

Ortiguera Aglais urticae

Pavo real Aglais io

C-blanca Polygonia c-album

Moradilla del fresno Laeosopis roboris

Manto bicolor Lycaena phlaeas

Ícaro Polyommatus icarus

Náyade Celastrina argiolus

Canela estriada Lampides boeticus

Gris estriada Leptotes pirithous

Ninfa de los arroyos (Limenitis reducta)

A mariposas junto a la ciudad

El lunes di un pequeño paseo (un par de horas) para observar mariposas por un pequeño rincón ubicado en las afueras de Zamora, a poco más de un kilómetro de casa. Se trata de un pintoresco camino rodeado con vegetación abierta, paredes de piedra, zarzales, almendros y encinas dispersas en la ladera de un teso de areniscas.

El elenco de lepidópteros observados estuvo constituido por una buena representación de las especies más comunes por aquí en estas fechas del verano inicial, destacando por su abundancia Pieris rapae, Melanargia lachesis, Maniola jurtina y Pyronia cecilia.

Loba (Maniola jurtina)

Medioluto ibérica (Melanargia lachesis)

Además observé unos cuantos ejemplares de dos especies muy grandes y vistosas que me gustan especialmente: Papilio machaon y Brintesia circe.

Rey mozo (Brintesia circe)

Cópula de Rey mozo (Brintesia circe)

La lista completa incluyó un total de 15 especies:

Piquitos castaña Carcharodus alceae

Macaón Papilio machaon

Amarilla Colias croceus

Blanquita de la col Pieris rapae

Blanca de la col Pieris brassicae

Blanquiverdosa Pontia daplidice

Medioluto ibérica Melanargia lachesis

Loba Maniola jurtina

Lobito jaspeado Pyronia cecilia

Rey mozo Brintesia circe

Manto bicolor Lycaena phlaeas

Ícaro Polyommatus icarus

Morena Aricia cramera

Gris estriada Leptotes pirithous

Canela estriada Lampides boeticus

Ícaro (Polyommatus icarus)

Blanquiverdosa (Pontia daplidice)

Fechas en julio para “Zamora, Aves y Naturaleza”

Siguen las rutas urbanas de observación de fauna de ZAMORA, AVES Y NATURALEZA. Las fechas programadas para el mes de julio son los domingos 12 y 26, en horario de mañana. Para más información e inscripciones enviar un mensaje de whatsapp al 676046551 (José Alfredo).

Como adaptación a las necesarias medidas de prevención los grupos serán reducidos y el uso de mascarillas y pantallas protectoras, obligatorio.

ZAMORA, AVES Y NATURALEZA es un programa promovido por la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Zamora con la colaboración de Erithacus-Observación de Naturaleza y de Zamora BioDiversa.

Críalos urbanos

Tal vez recordéis que hace casi dos meses, en plena cuarentena, comenté aquí que había visto un críalo (Clamator glandarius) desde la ventana de mi dormitorio, en pleno casco urbano de Zamora. Mi sorpresa fue entonces considerable, pues nunca antes había visto a este miembro de la familia de los cucúlidos (cucos en sentido amplio) en el interior de la ciudad, aunque se trata de un ave de presencia habitual -si bien en bajo número- en las cercanas riberas del Duero, el bosque de Valorio y las campiñas con arbolado disperso inmediatas a la ciudad. Pues bien, al parecer no se trató de una simple visita para curiosear el entorno o en busca de las orugas de procesionaria (Thaumetopoea pityocampa) de las cuales se alimenta esta especie y que se pueden encontrar en un pequeño pinar de pino piñonero (Pinus pinea) muy próximo a mi casa. El caso es que hace cinco días vi, desde la misma ventana, dos jóvenes críalos en compañía de una pareja de urracas (Pica pica) a las cuales seguían constantemente, reclamando ruidosamente ser alimentadas.

Los críalos, que son aves de reproducción parásita, como sus parientes los más conocidos cucos (Cuculus canorus), depositan sus huevos en los nidos de las pegas o urracas y de otros miembros de la familia de los córvidos como la corneja negra (Corvus corone), quienes crían los polluelos de este truhán como si fueran propios. Todos estos días he seguido viendo a los dos jóvenes críalos alborotando por la vecindad y siendo alimentados por sus padres adoptivos. Se trata de la primera vez que tengo constancia de la reproducción de esta interesante y llamativa especie en el casco urbano de Zamora, aunque como ya indiqué es habitual en el entorno de la ciudad, incluso en el tramo de las riberas del Duero que la atraviesa.

En nuestro continente, el críalo europeo está presente sobre todo en Portugal y en España, evitando las regiones mas septentrionales de ambiente eurosiberiano. Se encuentra también, pero mucho más escaso y localizado, en algunas regiones ribereñas del Mediterráneo en Francia, Italia, Croacia, Grecia y Turquía. Su área de reproducción incluye también partes del suroeste de Asia y -de forma disyunta- el África austral. Migrador de largo alcance, inverna en amplias zonas de África y, en mucha menor medida, en el extremo meridional de la península ibérica. A las tierras zamoranas regresa tempranamente, a finales del invierno, entre los meses de febrero y marzo.

Podemos observarlo, con densidad muy variable, en la mayor parte de la provincia, faltando o siendo francamente raro en su sector noroccidental (comarcas de Aliste, La Carballeda y Sanabria). Se alimenta principalmente de insectos, y en especial de orugas peludas, como las de las procesionarias, que desagradan a muchas otras aves y que tienen en el críalo a uno de sus más importantes depredadores. Su nombre en castellano viene a ser una transcripción empalabrada -con no poca retranca- del reclamo emitido por los adultos y que la imaginación popular supuso dirigido a los propietarios de los nidos -urracas y cornejas- donde nuestros simpáticos amigos depositan sus puestas: ¡críalo-críalo-críalo…!.

Azor con toda la vida por delante

En estos días, una nueva generación de jóvenes azores (Accipiter gentilis) va poco a poco abandonando la seguridad del hogar materno, como este ejemplar criado en un nido de las riberas del Duero a su paso por la ciudad de Zamora.

Si todo va bien, terminará convirtiéndose en el fantasma de la espesura, una de las más formidables y misteriosas de entre nuestras rapaces forestales. ¡Te deseo mucha suerte, amigo!

De nuevo junto al Duero

Garzas reales. (Foto de Marymar Cerviño).

Después de más de tres meses de descanso obligado, ayer por la mañana regresaron, por fin, las rutas de observación de fauna de “Zamora, Aves y Naturaleza”. Como es habitual en esta época del año, el paseo discurrió por el tramo ribereño del río Duero a su paso por la ciudad de Zamora, concretamente por las inmediaciones de los barrios de Olivares, San Frontis y Cabañales.

Iniciando la ruta. (Foto de Marymar Cerviño).

Como adaptación a las actuales circunstancias de emergencia sanitaria, la actividad se caracterizó por las estrictas medidas de prevención: grupo muy reducido para permitir el mantenimiento de la distancia de seguridad y uso de guantes, mascarillas y pantallas protectoras. Nos acompañaron en esta ruta número 57, dos reporteras de la 7 de Castilla y León Televisión, a las cuales queremos agradecer su interés por nuestro programa “Zamora, Aves y Naturaleza”. El reportaje realizado se emitió en los informativos de dicho canal.

Cigüeñas blancas (Foto de Marymar Cerviño)

Con la primavera a punto de finalizar, todavía pudimos disfrutar de la ya muy avanzada actividad reproductora de diversas especies de aves, entre ellas las garzas reales (Ardea cinerea), los martinetes comunes (Nycticorax nycticorax), las cigüeñas blancas (Ciconia ciconia), los milanos negros (Milvus migrans) y las águilas calzadas (Hieraaetus pennatus) que anidan en las islas de este tramo fluvial.

Nido de pájaro moscón. (Foto de Marymar Cerviño).

Asimismo, tuvimos la oportunidad de contemplar dos nidos de ese minúsculo pero extraordinario constructor que es el pájaro moscón (Remiz pendulinus), uno de los paseriformes más característicos de las riberas del Duero.

Mirlos y pinzones (Foto de Marymar Cerviño).

La lista de aves observadas y escuchadas incluyó, además, otras muchas especies como: avetorillo común (Ixobrychus minutus), cormorán grande (Phalacrocorax carbo), ánade azulón (Anas platyrhynchos), cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), gallineta común (Gallinula chloropus), paloma torcaz (Columba palumbus), abejaruco europeo (Merops apiaster), vencejo común (Apus apus), golondrina común (Hirundo rustica), avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), avión común (Delichon urbicum), lavandera blanca (Motacilla alba), ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), petirrojo (Erithacus rubecula), colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), mirlo común (Turdus merula), cetia ruiseñor (Cettia cetti), carricero común (Acrocephalus scirpaceus), curruca capirotada (Sylvia atricapilla), mosquitero común (Phylloscopus collybita), mosquitero ibérico (Phylloscopus ibericus), agateador europeo (Certhia brachydactyla), pinzón vulgar (Fringilla coelebs), verderón común (Chloris chloris), jilguero europeo (Carduelis carduelis), serín verdecillo (Serinus serinus), gorrión común (Passer domesticus), gorrión molinero (Passer montanus), estornino negro (Sturnus unicolor), oropéndola (Oriolus oriolus), urraca (Pica pica) y grajilla (Corvus monedula). 38 en total.

Galápagos de Florida y galápagos leprosos. (Foto de Marymar Cerviño).

No sólo hubo aves en el menú matinal, también aparecieron unos cuantos ejemplares de las tortugas de agua dulce presentes en el medio ribereño, tanto del autóctono galápago leproso (Mauremys leprosa) como del invasor y cada día más abundante galápago de Florida (Trachemys scripta).

Vanessa atalanta

Y, como guinda del pastel, animaron el paseo primaveral varias especies de mariposas como la pandora (Argynnis pandora), la vanesa o almirante rojo (Vanessa atalanta) y la aquí abundantísima blanquita de la col (Pieris rapae).

Milano negro. (Foto de Marymar Cerviño).

Las próximas rutas tendrán lugar los días 20, 28 y 29 de este mes. En estos momentos ya no quedan plazas disponibles para ninguna de estas jornadas pero en breve haremos públicas las fechas para el mes de julio. Para más información, enviar un mensaje de whatsapp al 676046551 (José Alfredo). “Zamora, Aves y Naturaleza” es un programa de la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Zamora, desarrollado con la colaboración de Erithacus-Observación de la Naturaleza y de Zamora BioDiversa.

Muchas gracias a Marymar Cerviño por sus estupendas fotografías de la ruta.

Joven garza real. (Foto de Marymar Cerviño).

Festival de mariposas

Pandora (Argynnis pandora)

Esta mañana, aprovechando el buen tiempo, que no tenía que trabajar y que con la fase 2 se amplia el horario de paseo y se puede por fin disfrutar de las horas del día realmente buenas para esta actividad, salí a dar un paseo largo por las afueras de Zamora con la única finalidad de observar mariposas.

Sofía (Issoria lathonia)

El objetivo, sencillamente, era localizar el máximo número de especies de estos bellos y apasionantes insectos, disfrutar con su contemplación y, de paso, hacer un poco de ejercicio y tomar el agradable sol.

Bosque de Valorio

El recorrido, de unos 9 km en total, discurrió primero por el bosque de Valorio, desde el que pasando por el Alto de Guimaré accedí al vecino Teso del Cuerno y, finalmente, bajé a la vega del Duero por donde regresé a la ciudad siguiendo el camino de las Aceñas de Gijón. De esta manera pude incluir varios medios diferentes, lo cual favoreció encontrar una mayor diversidad de especies.

Laderas del Teso del Cuerno

Camino de las Aceñas de Gijón

En estas fechas, con la vegetación comenzando a secarse, las especies exclusivas del período primaveral han desaparecido de esta localidad (como es el caso de Zegris eupheme o Tomares ballus) o bien se observan aún pero en números muy bajos (por ejemplo: Euchloe crameri y Melanargia occitanica).

Medioluto ibérica (Melanargia lachesis)

Por el contrario, vuelan ya abundantes las mariposas propias de la primavera tardía y el verano como Argynnis pandora, Melanargia lachesis, Maniola jurtina, Pyronia cecilia y las del género Thymelicus, todas ellas grandes amantes del calor intenso.

Náyade (Celastrina argiolus)

La lista final que obtuve, en general compuesta por especies comunes en la zona, resultó bastante satisfactoria, con un total de 26 especies. Junto a especies típicamente forestales, que solo aparecieron en Valorio (Celastrina argiolus y Polygonia c-album) salieron otras propias de los cerros con vegetación abierta: Papilio machaon, Melanargia occitanica, Muschampia proto

Polvillo dorado (Muschampia proto)

Aunque el Teso del Cuerno está formado principalmente por areniscas, contiene también algunas pequeñas crestas calizas, lo cual permite la presencia de algunos licénidos ligados a este tipo de terrenos, como es el caso de Lysandra bellargus.

Niña celeste (Lysandra bellargus)

Aquí tenéis la lista completa:

Dorada línea corta (Thymelicus lineola)

Dorada línea larga (Thymelicus sylvestris)

Polvillo dorado (Muschampia proto)

Macaón (Papilio machaon)

Amarilla o de la alfalfa (Colias croceus)

Blanca de la col (Pieris brassicae)

Blanca verdinerviada (Pieris napi)

Blanquita de la col (Pieris rapae)

Blanquiverdosa (Pontia daplidice)

Blanquiverdosa moteada (Euchloe crameri)

Saltacercas (Lasiommata megera)

Maculada (Pararge aegeria)

Medioluto ibérica (Melanargia lachesis)

Medioluto herumbrosa (Melanargia occitanica)

Loba (Maniola jurtina)

Lobito jaspeado (Pyronia cecilia)

Pandora (Argynnis pandora)

Sofía (Issoria lathonia)

Doncella mayor (Melitaea phoebe)

C-blanca o escisa (Polygonia c-album)

Bella dama, cardera o vanesa de los cardos (Vanessa cardui)

Manto bicolor (Lycaena phlaeas)

Niña celeste (Lysandra bellargus)

Dos puntos o ícaro (Polyommatus icarus)

Morena (Aricia cramera)

Náyade (Celastrina argiolus)

Manto bicolor (Lycaena phlaeas)

Ya tenía ganas de dedicar un paseo en condiciones a nuestras preciosas amigas y comprobar, una vez más, que el entorno inmediato de Zamora mantiene una diversidad biológica verdaderamente destacable. Esperemos que sus habitantes seamos lo suficientemente sensatos para conservarla, ahora y en el futuro.

Macaón (Papilio machaon)

Guía “Zamora, Aves y Naturaleza”

La guía Zamora, Aves y Naturaleza incluye en sus 68 páginas un total de 10 rutas de observación de fauna para disfrutar en la ciudad de Zamora y desde la ciudad de Zamora, tanto en su entorno más próximo como en el ámbito de su provincia.

Realicé este trabajo (editado a principios de 2017) para la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Zamora y ese mismo año tuve la oportunidad de presentarlo en la Feria Internacional de Turismo (FITUR) de Madrid y en la Feria Internacional de Turismo Ornitológico (FIO) de Monfragüe (Extremadura). Son míos los textos y las fotografías pero las magníficas acuarelas son obra de Rafael Sánchez Verdú.

Está disponible aquí para su consulta o descarga en formato pdf. También se puede solicitar gratuitamente la versión impresa en las oficinas de turismo de nuestra ciudad.

Agotadas las plazas para junio. Ofrecemos una nueva fecha.

Menos de tres de días después de hacer pública la reanudación de nuestras rutas de observación de aves ya están cubiertas las veinte plazas que habíamos ofertado para el mes de junio. Así que hemos decido ofrecer una nueva fecha para cubrir la demanda de participación en esta actividad: se trata del lunes 29 de junio (festivo en Zamora capital).

Para más información e inscripciones enviar un mensaje de whatsapp al 676046551 (José Alfredo).

“ZAMORA, AVES Y NATURALEZA” es un programa promovido por la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Zamora con la colaboración de “Erithacus-Observación de Naturaleza” y Zamora BioDiversa.