2020, mes a mes

No queda nada ya para estrenar el nuevo calendario así que aprovechamos para efectuar un repaso rápido y somero de lo que dio de sí el año 2020, mes a mes, en Zamora BioDiversa.

Para los amantes de las cifras, contar que a lo largo del año publicamos 126 entradas que tuvieron un total de 35.000 visitantes y 57.800 visitas.

En Enero comenzó nuestra colaboración semanal con el diario La Opinión de Zamora, sumándose a la ya iniciada con el programa radiofónico “Hoy por hoy Zamora”.

Martines pescadores y esmerejones fueron los protagonistas de las rutas urbanas de observación de aves “Zamora, Aves y Naturaleza”.

En Febrero tuvimos que denunciar la destrucción de un importante dormidero invernal de martinete en las riberas del Duero. Por fortuna, estas ardeidas nocturnas volvieron este otoño a establecerse en la misma zona.

También dedicamos una entrada especial a una de nuestras rapaces nocturnas más bellas y misteriosas: el búho campestre.

En Marzo nuestras vidas sufrieron un vuelco y hubo que buscar a las aves desde la ventana.

Soñábamos con los paisajes que no podíamos visitar e imaginábamos cómo los (re)encontraríamos cuando todo hubiera acabado.

En Abril seguimos rapaceando desde el confinamiento.

Y escuchamos cantar al mirlo como nunca hasta entonces lo habíamos escuchado.

En Mayo llegó la desescalada y con ella buenas noticias desde las riberas: ¡la vida había continuado su curso allí afuera!

Además nos esperaba la primavera más explosiva de la Historia. Tan breve pero tan intensa…

En Junio volvieron la rutas por el Duero, adaptadas -claro está- a la “nueva normalidad”.

Además pudimos comprobar cómo los críalos, esos simpáticos y fascinantes truhanes, se van adaptando cada vez más a vivir en nuestras ciudades.

En Julio, Zamora y el Duero se nos mostraron más maravillosos que nunca.

Y rompimos una lanza por nuestros queridos y familiares pardales.

Agosto trajo otra buena noticia: las águilas imperiales volvían a criar en Zamora por tercer año consecutivo.

La magnífica Charaxes jasius de las arribes del Duero también fue protagonista de este mes veraniego.

En cambio, en Septiembre las noticias no fueron tan buenas: un nuevo y peligroso invasor, el pez gato, había sido introducido masivamente en el Duero. Los delincuentes ambientales volvían a actuar con total impunidad.

Pero en ningún momento olvidamos que septiembre es ante todo un mes de aves migradoras, como el torcecuello, un verdadero genio del mimetismo.

En Octubre hablamos aquí de nuestras charrelas o perdices pardillas.

Y de la elegante cazadora nocturna de nuestros montes y sotos: la jineta.

En Noviembre explicamos que -al contrario de lo que muchas veces se afirma- la gran mayoría de las cigüeñas blancas de nuestro entorno siguen siendo migradoras.

Y al mismo tiempo, comprobamos que también los animales más pequeños y aparentemente delicados, como las mariposas, pueden llevar a acabo largos y peligrosos viajes.

Finalmente, en Diciembre hemos tenido la satisfacción de presentar la ampliación y renovación de las rutas señalizadas de observación de fauna y flora por el municipio de Zamora.

Y, siempre, trabajando para que los habitantes de Zamora y quienes nos visitan no dejen de mirar hacia el cielo.

Esperamos seguir compartiendo experiencias e intereses con todos vosotros durante 2021.