Disfrutando con las aves de las riberas de Villaralbo

Foto Gloria Zaragoza

El pasado sábado 26 de junio “Zamora, Aves y Naturaleza” visitó los magníficos sotos que se extienden por las riberas e islas del Duero a su paso por el municipio zamorano de Villaralbo.

Garza imperial (Ardea purpurea). Foto Zamora BioDiversa.
Somormujo lavanco (Podiceps cristatus). Foto Zamora BioDiversa.

Los participantes en la actividad pudieron conocer su variada e interesante fauna, tanto forestal como acuática. Entre las aves observadas destacar especies como el somormujo lavanco, la garza imperial, la garza real, el martinete o el cormorán grande.

Milano negro (Milvus migrans). Foto Zamora BioDiversa.
Abejero europeo (Pernis apivorus). Foto Zamora BioDiversa.

Igualmente fueron protagonistas las aves rapaces, de las cuales se vieron a placer las siguientes especies: el milano negro, el milano real, el águila calzada, el abejero europeo, el aguilucho lagunero y el busardo ratonero.

Foto Eduardo Martín

Los espesos bosques de ribera, con su añosa y profusa vegetación, también causaron una honda impresión a los visitantes. Todos quedamos con muchas ganas de regresar en breve y seguir recorriendo los bien señalizados y cuidados senderos de las riberas de Villaralbo.

Mariposa de los muros (Pararge aegeria). Foto Zamora BioDiversa.

“Zamora, Aves y Naturaleza” es un programa de la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Zamora con la colaboración de Erithacus-Observación y Zamora BioDiversa. Para más información e inscripciones, enviar un mensaje de whatsapp o telegram al 676046551 o un e-mail a zamorabiodiversa@gmail.com

Los que ya no están y los recién llegados (o regresados)

otis tarda
Avutarda común (Otis tarda)

La fauna del municipio de Zamora experimentó importantes cambios en cuanto a su composición a lo largo de los últimos 50 años. Por una parte, durante el último tercio del s. XX y lo que lleva transcurrido del XXI, varias especies de vertebrados desaparecieron del término de la ciudad, a menudo en el marco de procesos generalizados de rarefacción de dichas especies, ocasionados por la destrucción o grave modificación de su hábitat, competencia con especies alóctonas introducidas, caza excesiva o venenos, entre otros factores.

Entre estas especies que hoy consideramos ya desaparecidas de nuestro término municipal, se cuentan mamíferos carnívoros como el Lince ibérico (Lynx pardina) y, muy probablemente, el Gato montés (Felis sylvestris). Del lince, concretamente, las últimas citas en las dehesas ubicadas al oeste de la ciudad son de la década de 1970.

Otro grupo de especies que ha sufrido una verdadera sangría en el municipio de Zamora es el de las aves esteparias: la Avutarda (Otis tarda) y la Ganga (Pterocles alchata) desaparecieron entre las décadas de 1980 y 1990, mientras que el Sisón (Tetrax tetrax) y la Ortega (Pterocles orientalis) aguantaron con mínimos efectivos hasta hace muy pocos años. En estos casos, la urbanización de una parte muy importante de su hábitat (en el actual polígono industrial de “Los Llanos”) y la grave modificación por intensificación agrícola del resto, fueron los factores principales que condujeron a este lamentable destino.

También entre los habitantes del medio acuático hemos padecido destacadas pérdidas: peces autóctonos como la Boga del Duero (Pseudochondrostoma duriense) o la Anguila europea (Anguilla anguilla) así como el cangrejo de patas blancas (Austropotamobius pallipes) desaparecidos a causa de la introducción de especies exóticas, competidoras o depredadoras y el caso de la Anguila, por la construcción de grandes presas en el Duero, impidiendo su ascenso desde el Atlántico.

ciervo
Ciervo (Cervus elaphus)

Como contrapunto, en este mismo período se constató la colonización -o recolonización- del municipio por unas cuantas especies de vertebrados autóctonos que llegaron aquí por sus propios medios. Entre ellos podemos encontrar grandes mamíferos como el Jabalí (Sus scrofa), el Corzo (Capreolus capreolus) y el Ciervo (Cervus elaphus) que fueron apareciendo en las últimas décadas del siglo XX, tras largo tiempo ausentes del municipio. Un micromamífero, el Topillo campesino (Microtus arvalis), llegó aquí en la década de 1980.

Más nutrida es la nómina de nuevas aves que nos fueron llegando -en  muchos casos posiblemente haya que hablar de “regreso”- en este período: Somormujo lavanco (Podiceps cristatus), Cormorán grande (Phalacrocorax carbo), Garcilla bueyera (Bubulcus ibis), Avetorillo (Ixobrychus minutus), Garza imperial (Ardea purpurea), Elanio (Elanus caeruleus), Tórtola turca (Streptopelia decaocto), Pico menor (Dryobates minor), Golondrina dáurica (Cecropis daurica), Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) Pájaro moscón (Remiz pendulinus), Rabilargo ibérico (Cyanopica cooki) o Gorrión moruno (Passer hispaniolensis).

avetorillo
Avetorillo (Ixobrychus minutus)

Entre los factores conocidos de la expansión de estas especies de aves -muy variados- se pueden citar la protección de sus poblaciones (Cormorán grande), el calentamiento del clima (Curruca cabecinegra) o las transformaciones del hábitat (Pico menor).

Por último, encontramos una serie de especies alóctonas, que han llegado aquí de la mano del hombre y que, en general, suponen un problema gravísimo para nuestro medio natural, sobre todo por su papel de depredadores o competidores de especies nativas (autóctonas). Este sería el caso del Visón americano (Neovison vison), la Tortuga de Florida (Trachemys scripta), el Cangrejo de río americano (Procamburus clarkii), la Almeja asiática (Corbicula fluminea), la Mariposa del geranio (Cacyreus marshalli) y un gran número de peces introducidos, fundamentalmente, para la práctica de la pesca deportiva: Carpa (Cyprinus carpio), Pez rojo (Carassius auratus), Alburno (Alburnus alburnus), Perca sol (Lepomis gibbosus), Perca americana (Micropterus salmoides), Lucioperca (Sander lucioperca) y Lucio (Esox lucius).

micropterus salmoides las pallas 2014 (copia)
Perca americana (Micropterus salmoides)

El Visón americano: un problema a tomar muy en serio.

VISÓN AMERICANO (NEOVISON VISON)
Micereces de Tera (Zamora), diciembre de 2016.

El Visón americano (Neovison vison) es la especie exótica invasora que afecta a mayor número de especies amenazadas, hasta un total de 47 en toda Europa. Originario del norte del continente americano, su presencia en España se debe principalmente a escapes y – en menor medida- a sueltas intencionadas de las granjas donde se cría por su piel. Principalmente ligado a los medios acuáticos, hoy en día se le puede encontrar en los ríos y arroyos de toda la provincia de Zamora, donde constituye una grave amenaza para una gran variedad de vertebrados que se ven obligados a compartir su hábitat con un activo depredador con el cual no han evolucionado y frente al que tienen escasas posibilidades de defenderse.

Pequeños mamíferos endémicos como el Desmán ibérico (Galemys pyrenaicus) o la Rata de agua meridional (Arvicola sapidus) se han enrarecido enormemente y se encuentran al borde de la extinción en buena medida por este motivo. El Visón americano también causa verdaderos estragos en las poblaciones de aves acuáticas como la Gallineta común (Gallinula chloropus), la Focha común (Fulica atra), el Somormujo lavanco (Podiceps cristatus), el Zampullín chico (Tachybaptus ruficollis), la Garza imperial (Ardea purpurea) y el Avetorillo común (Ixobrychus minutus). Además de desplazar y potencialmente transmitir diversas patologías a otros mustélidos como el Visón europeo (Mustela lutreola), uno de los mamíferos más amenazados de extinción de nuestro continente, o el cada vez más escaso Turón europeo (Mustela putorius).

 

Zamora, diciembre de 2019