El topillo campesino y sus depredadores

Topillo campesino (Microtus arvalis). Bosque de Valorio (Zamora), julio de 2021.

El topillo campesino (Microtus arvalis) vive en la Península Ibérica, Europa central y Asia hasta el centro de Siberia. En España lo podemos encontrar principalmente en Pirineos, Cordillera Cantábrica, Sistema Central y Sistema Ibérico pero desde hace medio siglo comenzó a expandirse por la submeseta septentrional. Partiendo de las sierras que rodean la Cuenca del Duero y penetrando a través de las vegas fluviales, llegó a ocupar las tierras llanas de Castilla y León casi por completo en el transcurso de unos 20 años. Los cambios en el uso y estructura del medio agrícola, tales como la expansión de los regadíos o la simplificación del medio producto de las concentraciones parcelarias (que provocó la disminución de sus depredadores), parecen haber espoleado su expansión. Hay que recalcar que esta expansión fue un fenómeno natural, no inducido y que, desde luego, las historias sobre sueltas o introducciones de este roedor en el medio natural forman parte más bien de la imaginación y el folclore populares.

Pollos de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) en la reserva natural «Lagunas de Villafáfila» (Zamora), julio de 2019. El exitoso programa de instalación de nidales en este espacio natural protegido es fruto de la colaboración entre la organización GREFA (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat) y la Junta de Castilla y León.


Tal como ocurre en la mayor parte de su área de distribución, cada pocos años las poblaciones ibéricas de topillo campesino experimentan explosiones demográficas en las que las máximas abundancias se alcanzan en verano-otoño (agosto-octubre), con una subsiguiente disminución pronunciada durante el invierno. Algunas de las medidas que se adoptan para disminuir su impacto en los cultivos suponen un grave peligro para muchas otras especies con las que comparte hábitat, especialmente el uso indiscriminado de rodenticidas anticoagulantes. Por ello, y por su mayor eficacia, resulta mucho más recomendable el control biológico, favoreciendo a sus depredadores naturales, por ejemplo mamíferos carnívoros como la comadreja (Mustela nivalis) y el zorro (Vulpes vulpes) y aves rapaces como el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), la lechuza común (Tyto alba) y el mochuelo europeo (Athene noctua). Estas últimas responden muy bien a la colocación de nidales artificiales específicos que favorecen su presencia en muchas áreas agrícolas carentes de sustratos apropiados para su nidificación, como arbolado, edificaciones o roquedos.

Búho campestre (Asio flammeus). Cerecinos de Campos (Zamora), enero de 2020.


Lo cierto es que este pariente de los conocidos hamster cuenta con infinidad de depredadores. En el verdadero ejército de vertebrados que se ceban con él, encontramos desde oportunistas que sólo lo capturan de forma ocasional hasta verdaderos especialistas. Entre estos últimos destacan el elanio común (Elanus caeruleus) y el búho campestre (Asio flammeus), aves que expandieron su área de nidificación en las últimas décadas, colonizando las tierras zamoranas a la par que el propio topillo campesino.  Otras rapaces frecuentes en nuestra provincia y cuya dieta se basa en gran medida en este roedor cricétido son el aguilucho pálido (Circus cyaneus) y el búho chico (Asio otus). Incluso una pequeña ave paseriforme como es el alcaudón real (Lanius meridionalis) los tiene como presas habituales. Y entre los ofidios, la gran cazadora de topillos y otros pequeños roedores es, sin duda, la culebra de escalera (Zamenis scalaris), también ampliamente distribuida en las comarcas zamoranas.

Culebra de escalera (Zamenis scalaris). Zamora, junio de 2016.

Pájaros de adil

Gorriones molineros (Passer montanus), morunos (Passer hispaniolensis) y comunes (Passer domesticus) en un baldío de la ciudad de Zamora. Enero de 2022.

Los baldíos urbanos y periurbanos -con demasiada frecuencia considerados espacios económica, social y ecológicamente irrelevantes- suponen en la actualidad un verdadero salvavidas para numerosas aves silvestres. En el caso de los gorriones, fringílidos y otros paseriformes granívoros, resultan muy a menudo los únicos lugares donde pueden disfrutar de un menú auténticamente compuesto por semillas de plantas silvestres, la base de su dieta durante la mayor parte del año.

Las tres especies ibéricas del género Passer (gorriones o pardales) volando juntas en un baldío zamorano. Enero de 2022.

Exterminadas las vituperadas «malas hierbas» de los campos de la agricultura desnaturalizada, donde todo lo que no da dinero se considera maleza y sucumbe víctima de una implacable guerra química; desterradas las humildes y adaptables plantas ruderales de nuestros aburridos parques y jardines, sus fieles devotos -toda la pléyade y ralea de pardales y trigueras, jilgueros y verderines, pinzones y verderones, úbalos y linaceras- se concentran en esta época del año en ese mundo fronterizo y todavía libre (hasta nuevo boom inmobiliario) de los yermos, baldíos, eriales y adiles. En un entorno cada vez más hostil, las áreas marginales se convierten en el último refugio de una vida salvaje arrinconada.

Gorriones morunos tomando un baño en las afueras de Zamora. Diciembre de 2021.

La montañesa gigante (Erebia palarica) en Zamora

San Martín de Castañeda (Zamora), 15 de junio de 2015.

Las mariposas montañesas (Erebia) constituyen un género de lepidópteros diurnos de la familia de los ninfálidos compuesto por aproximadamente unas 100 especies. Se pueden encontrar por toda la región holártica (Eurasia y America del Norte) asociadas, por lo general, a tierras de elevada altitud (montañas y mesetas) o de alta latitud, como la tundra ártica. Se trata de insectos con un alto grado de adaptación a condiciones ambientales especialmente frías, caracterizados por su color marrón oscuro o negro, con manchas o bandas en las alas, de tonos marrón rojizo a naranja o, más raramente, amarillento.

En la península ibérica están presentes 20 especies diferentes de mariposas montañesas, estando especialmente representadas en los Pirineos y la Cordillera Cantábrica, verdaderas mecas para los amantes de estas bellezas sobrias y elegantes, pero solo dos especies (Erebia palarica Erebia triarius) alcanzan la provincia de Zamora, concretamente las tierras altas de su extremo noroccidental.

Erebia palarica es conocida en español como montañesa gigante o montañesa cantábrica. El primero de sus nombres lo recibe por tratarse del miembro de mayores dimensiones (45-55 mm de envergadura alar)  de su género. El segundo hace referencia a su carácter de endemismo de la Cordillera Cantábrica: su área de distribución mundial se reduce a las montañas más elevadas de Ourense, Zamora, León, Palencia, Cantabria y Asturias.

En la provincia de Zamora podemos disfrutar de su vuelo en praderas, matorrrales y márgenes de bosques de montaña de las sierras de Sanabria, por encima de los 1.200 m  de altitud, durante el período comprendido entre finales de mayo y finales de agosto. En las prospecciones realizadas desde 2014 a 2019 por miembros y colaboradores de NaturZamora-ACZN para el Atlas de las Mariposas Diurnas de Zamora se detectó su presencia en tan sólo nueve cuadrículas UTM de 10×10 km. Aunque no está catalogada como especie amenazada, no hay que olvidar que se trata de un endemismo con distribución bastante localizada y con un hábitat muy específico. Sus poblaciones resultan particularmente vulnerables, por tanto, a las alteraciones provocadas por el cambio climático acelerado.

La mariposa mancha azul (Satyrium spini) en Zamora.

Manchas azules (Satyrium spini) en Rosinos de la Requejada (Zamora). Julio de 2018.

La mariposa de mancha azul (Satyrium spini) es un licénido cuya distribución está muy ligada a la presencia de arbustos de la familia de las ramnáceas, tales como el arraclán (Frangula alnus) y el espino de tintes (Rhamnus saxatilis), con cuyas hojas se alimentan sus orugas. Por esta causa, en la provincia de Zamora Satyrium spini ocupa dos áreas disyuntas en cada unas de las cuales depende de una especie diferente y ocupa hábitat muy distintos. 

Distribución de Satyrium spini en el Atlas de las Mariposas Diurnas de Zamora. NaturZamora-AZCN 2014-2019.


Por una parte, en el noroeste de la provincia encontramos el área más extensa y donde este lepidóptero resulta más abundante. Habita principalmente bosques de ribera y setos en torno a prados de las comarcas de Sanabria y La Carballeda y parte de las de Aliste y Tábara (sobre todo su sector serrano). Aquí la planta nutricia de sus orugas es el arraclán, conocido en estas comarcas con la denominación de sanguiño. El período de vuelo registrado abarca en esta parte de su área desde mediados de junio hasta la primera semana de septiembre.

Bosque de ribera con alisos o umeiros (Alnus lusitanica) y arraclanes o sanguiños (Frangula alnus) en la comarca zamorana de Sanabria.

De otro lado, encontramos una pequeña y localizada población acantonada en algunos tesos calizos del sureste provincial (Tierra del Vino) en los que crece el espino de tintes. Se trata de medios mucho más secos y de mayor influencia mediterránea que los que ocupa en el noroeste. Esta población está mucho menos estudiada y no tenemos todavía datos suficientes sobre su fenología aunque, al parecer, el periodo de vuelo comienza y termina antes que en las poblaciones del noroeste.

Satyrium spini en Otero de Centeno (Zamora). Julio de 2017.


Aves de Zamora en el nuevo Libro Rojo

Gangas ibéricas (Pterochles alchata) en La Bóveda de Toro (Zamora). Estas bellísimas aves esteparias han sido incluidas en el nuevo Libro Rojo dentro de la categoría de «Vulnerable».

Hace apenas unas semanas SEO BirdLife, la mayor organización no gubernamental española dedicada a la conservación y el estudio de las aves y sus hábitat, publicó su nuevo Libro Rojo de las Aves de España. Su actualización, tras 17 años transcurridos desde la publicación de la anterior edición, permite disponer de una evaluación basada en los criterios científicos reconocidos a nivel internacional sobre el estado de conservación de las especies de aves españolas -tanto si son reproductoras como invernantes- y de sus correspondientes categorías de amenaza a escala estatal.

Alcaudón común (Lanius senator) en el municipio de Zamora. Un passeriforme al que ya no cuadra el adjetivo de «común», pues ahora está «En Peligro».

Según señala la propia organización responsable de esta publicación de referencia, más del 50 % de las especies de aves evaluadas en España presentan problemas de conservación y 90 de ellas se encuentran dentro de categorías de amenaza de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Sisón común (Tetrax tetrax) en Villafáfila (Zamora). Otra esteparia antaño muy frecuente y que lleva ya mucho tiempo «En Peligro».

Igualmente, remarca que la avifauna española sufre una insuficiente protección: falta de planes adecuados de gestión y una urgente necesidad de adecuación del Catálogo Español de Especies Amenazadas y de los catálogos regionales, vergonzosamente desfasados.  También es reseñable que entre las principales amenazas, figura por primera vez el cambio climático, al lado de la contaminación, la alteración de los ecosistemas y las prácticas agropecuarias insostenibles.

Martín pescador (Alcedo athis) en Zamora capital. La joya alada de nuestros ríos y riveras entra en la alarmante categoría de «En Peligro».

Aproximándonos a nuestro ámbito geográfico más cercano, nos encontramos con que hay 40 especies de aves presentes en la provincia de Zamora que han sido incluidas en alguna de las principales categorías de amenaza de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza,  es decir: En Peligro Crítico (CR), En Peligro (EN) o Vulnerable (VU).

Agujas colinegras (Limosa limosa) en Villafáfila (Zamora). La población reproductora española califica como «En Peligro Crítico» mientras que la invernante se considera «Vulnerable».

  Dentro de la primera categoría ( En Peligro Crítico, es decir: enfrentando un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre) se incluye la exigua población reproductora  de la aguja colinegra (Limosa limosa), elegante limícola que tiene en la reserva natural “Lagunas de Villafáfila” su principal localidad de cría en toda España.

Milanos reales (Milvus milvus) en Tapioles (Zamora). Esta rapaz vuelve a incluirse en la categoría de «En Peligro».

En la categoría de En Peligro ( enfrentando un riesgo muy alto de extinción en estado silvestre) se incluyen más de una veintena de especies presentes en la provincia, entre ellas unas cuantas que hasta hace poco tiempo resultaban francamente frecuentes o incluso comunes en nuestros montes, riberas, campos y campiñas e incluso en nuestros pueblos y ciudades. 

Grajilla occidental (Corvus monedula) en la ciudad de Zamora. En pocas décadas ha pasado de ser considerada «plaga» a entrar en el Libro Rojo como especie «En Peligro».

 Este sería el caso de aves tan conocidas como la codorniz común (Coturnix coturnix), la ortega (Pterochles orientalis), el aguilucho pálido (Circus cyaneus), el milano real (Milvus milvus), el sisón común (Tetrax tetrax), el martín pescador (Alcedo athis), el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), el alcotán europeo (Falco subbuteo), el alcaudón real (Lanius meridionalis), el alcaudón común (Lanius senator), la grajilla occidental (Corvus monedula),  la curruca rabilarga (Sylvia undata) y el escribano cerillo (Emberiza citrinella).

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) en la ciudad de Zamora.  En otros tiempos considerado la rapaz más abundante de España, ahora ave «En Peligro».

La mayor parte de ellas aparecen clasificadas por primera vez en esta peligrosa categoría de amenaza aunque hay algunas que son veteranas y repiten posición, por ejemplo la endémica águila imperial ibérica (Aquila adalberti) y la fascinante y escasísima alondra ricotí (Chersophilus duponti).

Águila imperial ibérica (Aquila adalberti) en la comarca de La Guareña (Zamora). A pesar de su tendencia positiva esta magnífica rapaz sigue considerándose «En Peligro» debido al pequeño tamaño de su población y tratarse de un endemismo.

Por otro lado, en  la categoría de Vulnerable (enfrentando un riesgo alto de extinción en estado silvestre) se incluyen 18 especies de aves “zamoranas” y de nuevo nos encontramos en la lista con especies muy populares y que hasta hace no muchos años creíamos que estaban seguras, muy lejos de cualquier peligro de desaparición: la perdiz roja (Alectoris rufa), el vencejo común (Apus apus), el autillo europeo (Otus scops), la alondra común (Alauda arvensis) o la golondrina común (Hirundo rustica) ejemplifican esta situación.

Autillo europeo (Otus scops) en las riberas del Duero a su paso por Zamora. La más pequeña de las rapaces nocturnas y ahora también la más amenazada. Incluida en el Libro Rojo como «Vulnerable».

Junto a ellas, aves que también fueron abundantes en otro tiempo pero que ya se consideraron vulnerables en anteriores ediciones del Libro Rojo (su delicada situación viene de mucho más atrás) como el caso de la tórtola europea (Streptopelia turtur), la perdiz pardilla (Perdix perdix), el cernícalo primilla (Falco naummani) o el aguilucho cenizo (Circus pygargus).

Perdiz pardilla (Perdix perdix) en Requejo (Zamora). La charrela continúa en la categoría de «Vulnerable».

En próximas entradas prometo seguir ampliando y detallando información sobre la situación de las aves zamoranas en el nuevo Libro Rojo de SEO BirdLife.

Últimas rutas de ANDARRÍOS en 2021

Cárabo común (Strix aluco) en el bosque de Valorio (Zamora). Foto «Zamora BioDiversa».

Esta semana finaliza el año y también lo hizo la primera etapa del programa de paseos de observación e interpretación de flora y fauna de la Concejalía de Hábitat Sostenible del Ayuntamiento de Zamora. Las últimas actividades de esta temporada se llevaron a cabo en el bosque urbano de Valorio y en la antesala de los cañones del Duero aguas abajo de Carrascal. Una vez más, los participantes tuvieron la oportunidad de descubrir la insospechada diversidad biológica que alberga nuestro municipio.

Ombligos de Venus (Umbilicus rupestris), más conocidos en tierras zamoranas como basillos o basiellos, en una pared de pizarra de Carrascal (Zamora). Foto «Zamora BioDiversa».

Esperamos que las actividades se reanuden dentro de unas pocas semanas. Mientras tanto, os deseamos un feliz cambio de calendario y que en el año entrante sigamos todos disfrutando con las maravillosas sensaciones que nos transmite la vida salvaje que aún sobrevive en nuestro entorno. Os dejo con unas imágenes de estos últimos paseos. Que las disfrutéis.

Hablando de las aves de Valorio. Foto Patricia Zaragoza.
Hablando de los insectos de Valorio. Foto Patricia Zaragoza.
Recorriendo los extensos pinares de Valorio. Foto Miguel Ángel Segovia.
En el corazón del bosque. Foto Miguel Ángel Segovia.

La magia de la alameda en el crepúsculo invernal. Foto Miguel Ángel Segovia.
Roble carbizo o rebollo (Quercus pyrenaica), una venerable reliquia del viejo Valorio. Foto Miguel Ángel Segovia.

Observando a una pareja de diminutos buitrones (Cisticola juncidis) en las espesas junqueras de Carrascal. Foto Charo Hernández.
Localizando a las cogujadas montesinas (Galerida theklae) en las abruptas laderas de la ribera del Castro (Carrascal). Foto Basilio de la Iglesia.
Milano real (Milvus milvus), el rey del planeo. Foto Basilio de la Iglesia.
Busardo ratonero (Buteo buteo), en su posadero habitual. Foto Basilio de la Iglesia.
Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus). Esta bellísima y elegante rapaz nos deparó las mejores observaciones de la mañana en Carrascal. Foto «Saliegos Birding».
Cogujada montesina (Galerida theklae), uno de los passeriformes más característicos de nuestros pastizales y matorrales abiertos . Foto Basilio de la Iglesia.
Alcaudón real (Lanius meridionalis). Una especie cada vez más escasa y amenazada que aún se puede observar en los alrededores de Carrascal. Foto Basilio de la Iglesia.
Labiérnago (Phillyrea angustifolia). Esta oleácea es conocida en el entorno de Zamora con el nombre vernáculo de alibierno. Foto Basilio de la Iglesia.
Caléndulas silvestres (Calendula arvensis). Resultó muy agradable -e indicativo del suave invierno que estamos viviendo- observar numerosos ejemplares en flor de esta asterácea cosmopolita y de gran uso en la cosmética ecológica y la medicina popular. Foto Basilio de la Iglesia.

El Duero discurriendo entre las dehesas de Congosta y San Julián, visto desde la Cresta del Gallo. Foto Basilio de la Iglesia.

Otro paseo por Valorio con ANDARRÍOS

Foto Araceli García

El pasado miércoles 22 de diciembre se llevó a cabo una nueva actividad del programa ANDARRÍOS en el bosque zamorano de Valorio. Esta masa forestal de carácter periurbano está siendo uno de los escenarios habituales del programa de educación ambiental promovido por el Ayuntamiento de Zamora.

Foto «Zamora BioDiversa»

Como en otras ocasiones, la composición y evolución histórica del arbolado de Valorio fue uno de los temas principales del paseo interpretativo.

Foto Araceli García

Foto Marcelino de Tiedra

Pero también hubo espacio para hablar sobre su fauna y, cómo no, para observarla.

Conejo (Oryctolagus cuniculus). Foto «Saliegos Birding».

Como era esperable, las aves forestales tuvieron un protagonismo especial pero sin olvidarnos de otros componentes de la fauna local, entre ellos las diferentes especies de mamíferos.

Agateador europeo (Certhia brachydactyla). Foto «Zamora BioDiversa».

Carbonero común (Parus major). Foto «Saliegos Birding».

Tórtola turca (Streptopelia decaocto). Foto «Saliegos Birding».

Los próximos 28 y 29 de diciembre habrá sendas actividades de ANDARRÍOS en el municipio de Zamora, ambas con las plazas completamente cubiertas en estos momentos. Serán las últimas de esta serie del programa. Tras unas semanas de descanso esperamos que las actividades retornen. Os informaremos en su momento.

ANDARRÍOS es un programa de educación ambiental promovido por la Concejalía de Hábitat Sostenible del Ayuntamiento de Zamora, con la colaboración de «Saliegos Birding» y «Zamora BioDiversa».

Una clara mañana de diciembre en Carrascal

Llegando a las Pajarrancas. Foto «Saliegos Birding».

El pasado domingo llevamos a cabo la decimotercera actividad del programa ANDARRÍOS, de nuevo visitando el entorno de Carrascal de Duero. La mañana invernal, soleada y algo fría pero sin viento, resultó ideal para disfrutar con la ruta que nos condujo a los parajes de las Pajarrancas, el Soto de las Pallas, el Castro y la Cresta del Gallo.

Preparados para la aventura. Foto «Saliegos Birding».

Tras reunirnos en el punto de encuentro, junto a la iglesia parroquial de la Asunción, entramos en contacto con el entorno carrascalino visitando el mirador de la Gurrieta, desde el que se obtiene una vista muy agradable y completa del tramo del río Duero que discurre entre Zamora y Carrascal .

Tórtola turca (Streptopelia decaocto). Foto «Saliegos Birding».

Sin salir de las mismas calles de Carrascal ya comenzamos a observar diversas especies de aves, sobre todo de las típicas de los entornos urbanos, como la cigüeña blanca, la tórtola turca, el estornino negro o el colirrojo tizón. Pero también nos sobrevolaron otras especies más ligadas a los medios acuáticos, como el ánade azulón y las gaviotas reidora y sombría.

Estorninos negros (Sturnus unicolor). Foto Valentín Sesma.

En los baldíos ubicados en las afueras del pueblo nos topamos con un espectáculo muy interesante además de bonito: un típico bando mixto de fringílidos y gorriones alimentándose de semillas de diversas plantas silvestres, como cardos y artemisas. Verderones, pardillos, jilgueros, verdecillos, pinzones y gorriones comunes y morunos nos tuvieron entretenidos durante un rato muy agradable.

Pardillos comunes (Linaria cannabina), jilgueros europeos (Carduelis carduelis), gorriones comunes (Passer domesticus) y verdecillo (Serinus serinus). Foto «Saliegos Birding».

Verderón común (Chloris chloris). Foto «Saliegos Birding».

Pardillo común. Foto «Saliegos Birding».

Verdecillo. Foto «Saliegos Birding».

Gorrión común. Foto Borja de las Heras.
Pardillo común y verdecillo. Foto Valentín Sesma.

En la bajada hacia la ribera pudimos disfrutar, además, con la presencia de dos aves incluidas en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN: el milano real y el alcaudón real. Un verdadero lujo.

Milano real (Milvus milvus). Foto Valentín Sesma.
Alcaudón real (Lanius meridionalis). Foto «Saliegos Birding».
Contemplando el incomparable planeo del milano real. Foto «Saliegos Birding».

Alcanzada la ribera, hicieron su aparición diversas especies características del medio fluvial, como la garza real, el cormorán grande, el zampullín chico o el aguilucho lagunero.

Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus). Foto «Saliegos Birding».
Zampullines chicos (Tachybaptus ruficollis). Foto «Saliegos Birding».
Los paneles interpretativos de las Rutas de Observación de Fauna y Flora del Ayuntamiento de Zamora suponen un recurso de gran utilidad en nuestras actividades de educación ambiental. Foto Valentín Sesma.
Interpretación del medio natural en el Soto de las Pallas. Foto «Saliegos Birding».

Mayor variedad aún detectamos en el entorno forestal formado por las salcedas y alamedas ribereñas aunque aquí fueron más las especies identificadas de oído que las vistas. Petirrojos, mirlos, zorzales comunes y alirrojos, herrerillos, trepadores, picogordos o pitos reales fueron algunas de las especies contactadas.

Petirrojo europeo (Erithacus rubecula). Foto Borja de las Heras.
Los pizarros de las Pajarrancas y el Soto de las Pallas desde las laderas del Castro. Foto Mario Braña.

Poco a poco, fuimos cogiendo altura, atravesando los carrascales abiertos, pastizales y matorrales bajos que cubren las laderas del teso del Castro. Otras aves llamaron ahora nuestra atención, como las cogujadas montesinas, los bisbisas pratenses, los cuervos grandes y los cernícalos vulgares.

Cogujada montesina (Galerida theklae). Foto Valentín Sesma.
En la Cresta del Gallo. Foto «Saliegos Birding».
Roquero solitario (Monticola solitarius). Foto «Zamora BioDiversa».

En la Cresta del Gallo, como es habitual en nuestras visitas, paramos un rato para reponer fuerzas y disfrutar de las magníficas panorámicas. También para esperar el paso de las grandes rapaces planeadoras como los buitres negros y leonados.

Buitre leonado (Gyps fulvus). Foto «Zamora BioDiversa».

Las observaciones de grandes rapaces fueron menos cercanas que en otras ocasiones pero esta circunstancia se vio compensada por la fugaz pero impactante aparición de ni más ni menos que tres individuos diferentes de águila imperial ibérica. Primero, un juvenil de primer año y a continuación una pareja formada por un subadulto de quinto año y un «damero» de tercero. Una gran alegría y un excelente presagio de que no tardando vamos a tener a esta emblemática rapaz anidando en este entorno privilegiado.

Águila imperial ibérica (Aquila adalberti). Foto Borja de las Heras.
Águila imperial ibérica (Aquila adalberti). Foto «Saliegos Birding».

La demanda para participar en el programa ANDARRÍOS crece sin parar y lo cierto es que ya no quedan plazas disponibles para las actividades programadas para los días 22, 28 y 29. Esperamos retomar nuestra labor en el año entrante. En cuanto tengamos información relativa a la continuidad de las actividades la haremos pública en este blog.

ANDARRÍOS es un programa de educación ambiental para todas las edades promovido por la Concejalía de Hábitat Sostenible del Ayuntamiento de Zamora, con la colaboración de «Saliegos Birding» y «Zamora BioDiversa». Para más información e inscripciones mandar un mensaje de WhatsApp o Telegram o telefonear al 676046551 (José Alfredo) o escribir un e-mail a elpicanzo@yahoo.es.

Hojas y bellota de encina o carrasca (Quercus ilex). Foto Miguel Ángel Segovia.

Actividades del programa ANDARRÍOS para estas Navidades (¡Plazas agotadas!)

Continuamos las rutas del nuevo programa de educación ambiental de la Concejalía de Hábitat Sostenible del Ayuntamiento de Zamora que está teniendo un gran éxito de participación. Todavía hay plazas disponibles para las siguientes actividades:

  • Miércoles 22 de diciembre: actividad de observación e interpretación de la flora y la fauna del BOSQUE DE VALORIO. En horario de tarde (comienzo a las 16 h). (Plazas agotadas).
  • Martes 28 de diciembre: actividad de observación e interpretación de la flora y la fauna del BOSQUE DE VALORIO. En horario de tarde (comienzo a las 16 h). (Plazas agotadas)
  • Miércoles 29 de diciembre: actividad de observación e interpretación de la flora y la fauna del entorno de CARRASCAL. En horario de mañana (comienzo a las 10h). (Plazas agotadas)

Inscripción gratuita. Para más información e inscripciones enviar un mensaje de WhatsApp o Telegram o telefonear al 676046551 (José Alfredo). ANDARRÍOS es un programa de la Concejalía de Hábitat Sostenible del Ayuntamiento de Zamora, con la colaboración de «Saliegos Birding» y «Zamora BioDiversa».

Valorio: magia natural. Nueva actividad del programa ANDARRÍOS.

Cárabo común (Strix aluco). Foto «Saliegos Birding».

Este martes se llevó a cabo la actividad nº 12 del programa ANDARRÍOS que consistió en un paseo de observación e interpretación de la flora y la fauna del bosque de Valorio.

Descubriendo los últimos robles quejigos (Quercus faginea) de Valorio. Foto «Saliegos Birding».

Los participantes pudieron conocer aspectos interesantes sobre la historia y evolución de la vegetación de nuestro bosque urbano y los distintos usos y avatares que ha experimentado. Las quercíneas autóctonas (encinas, robles carbizos y quejigos), elementos primordiales del bosque originario, tuvieron un papel protagonista en la actividad.

Roble carbizo o rebollo (Quercus pyrenaica). Foto R. Hernández.

Sin duda, estas especies arbóreas, hoy reducidas a unos pocos rodales de exigua extensión y algunos ejemplares dispersos, constituyen uno de los grandes valores de este espacio forestal, cuya conservación y promoción debería de ser uno de los objetivos continuados de la gestión de Valorio.

Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus) sobre pino piñonero (Pinus pinea). Foto Valentín Sesma Berhó.

También tuvimos interesantes observaciones orníticas, con un destacado elenco de aves forestales. Se vieron, entre otras especies, herrerillo capuchino, herrerillo común, carbonero común, mito, agateador europeo, picogordo, lúgano, petirrojo y mirlo común. La guinda del pastel corrió a cargo de la rapaz nocturna más característica del bosque de ribera: el cárabo.

Picogordo común (Coccothraustes coccothraustes) sobre álamo blanco (Populus alba). Foto «Valentín Sesma Berhó.
Lúgano (Spinus spinus) en un aliso (Alnus glutinosa). Foto «Zamora BioDiversa».
Mito común (Aegithalos caudatus). Foto «Zamora BioDiversa».

Las próximas actividades programadas para conocer y disfrutar nuestra sorprendente naturaleza cercana, son las siguientes:

  • Domingo 19 de diciembre, en horario de mañana: observación e interpretación de la flora y la fauna de Carrascal.
  • Miércoles 22 de diciembre, en horario de tarde: observación e interpretación de la flora y la fauna de Valorio.
  • Martes 28 de diciembre, en horario de tarde: observación e interpretación de la flora y la fauna de Valorio.
  • Miércoles 29 de diciembre, en horario de mañana: observación e interpretación de la flora y la fauna de Carrascal.

ANDARRÍOS es un programa de educación ambiental para todas las edades promovido por la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Zamora, con la colaboración de «Saliegos Birding» y «Zamora BioDiversa».

Cárabo común (Strix aluco). Foto Valentín Sesma Berhó.